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Consulta nº 1

El derecho de separación de un socio que no percibe dividendos

11-09-2019

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Cuestión planteada

Un socio (A hijo) aporta en el año 2000 un capital a la sociedad XX, S.L. un capital de 100.000 euros que representa en ese momento de la constitución el 10% del capital. Es una sociedad familiar donde (B padre) tiene el 90%.

En el año 2015 la sociedad presenta los siguientes fondos propios:
Capital.........................1.000.000 €
Reservas.........................500.000 €
Resultados del ejercicio.....100.000 €

El socio A hijo plantea antes de la junta que se repartan dividendos en un % de resultados todos los años. En la Junta el socio B padre rechaza esta solicitud y destina los resultados a reservas voluntarias un año más. Para facilitar la exposición, la empresa viene obteniendo beneficios y no tiene problemas de liquidez, ni otros aspectos que limiten el reparto contemplados en el art 273 de la LSC.

¿Qué puede hacer el socio minoritario en estos casos tras el cambio en la Ley de sociedades de Capital?
🕮

Normativa aplicable

  • Ley de sociedades de capital art 348, 93 273.1
  • Código civil Art 7.2
  • Código de comercio

Planteamiento del caso

Hasta ahora, la Ley de sociedades de capital daba siempre la potestad de decisión a la mayoría, incluso a aunque esas decisiones fuesen en contra de los intereses minoritarios. Si nos damos cuenta en este sencillo caso, el socio minoritario (A hijo) aporta a una sociedad un capital, y como toda decisión capitalista que se toma hoy en día es para obtener una rentabilidad. Si ese dinero lo hubiese puesto a plazo fijo durante esos años al 4% de interés legal, estaría obteniendo cada año unas ganancias por esa aportación, mientras que de esta forma, está viendo congelados los rendimientos de ese dinero.

Solución

La ley de sociedades de capital en su artículo 1 indica que “el capital, que estará dividido en participaciones sociales, se integrará por las aportaciones de todos los socios, quienes no responderán personalmente de las deudas sociales. En la sociedad anónima, el capital, que estará dividido en acciones, se integrará por las aportaciones de todos los socios, quienes no responderán personalmente de las deudas sociales.

Las aportaciones al capital sólo pueden ser según el art 58.1” sólo podrán ser objeto de aportación los bienes o derechos patrimoniales susceptibles de valoración económica.

Art 58.2. En ningún caso podrán ser objeto de aportación el trabajo o los servicios”.


Veamos ahora qué derechos tiene cualquier socio según la LSC en su art 93.-

a) El de participar en el reparto de las ganancias sociales y en el patrimonio resultante de la liquidación.

b) El de asunción preferente en la creación de nuevas participaciones o el de suscripción preferente en la emisión de nuevas acciones o de obligaciones convertibles en acciones.

c) El de asistir y votar en las juntas generales y el de impugnar los acuerdos sociales.

d) El de información


Sin embargo, hasta ahora, si la mayoría de los accionistas no aprueba un reparto de dividendos al aprobar las cuentas el socio minoritario puede estar toda la vida sin percibir un euro por su aportación de capital.

En el art 95 la Ley ya empieza a dar su primer aviso a los mayoritarios.

Art 95.2. La sociedad, salvo que sus estatutos dispongan otra cosa, estará obligada a acordar el reparto de ese dividendo si existieran beneficios distribuibles

Art 97.La sociedad deberá dar un trato igual a los socios que se encuentren en condiciones idénticas.


El socio minoritario que ve que no puede obtener rentabilidad de sus participaciones tiene dos opciones:


Vender sus participaciones, para lo que hasta ahora estaba limitado a encontrar comprador de las mismas, entre los socios o en un tercero,

O bien, Exigir que se hagan repartos de dividendos, cosa que hasta 1/1/2017 no estaba contemplado en la ley.

Aunque hay que respetar lo que diga la ley y los estatutos ya que el art 112 indica lo siguiente:

Las transmisiones de participaciones sociales que no se ajusten a lo previsto en la ley o, en su caso, a lo establecido en los estatutos no producirán efecto alguno frente a la sociedad.

En los art 107 y 108 permiten que los estatutos limiten de alguna forma la salida de socios pero no impedirla en su totalidad, por eso ya no se permite inscribir protocolos familiares contrarios a la LSC en el registro mercantil.

Tampoco le puede comprar o hacer préstamos a los socios la propia sociedad para adquirir esas participaciones o acciones.


Artículo 143. Negocios prohibidos a la sociedad de responsabilidad limitada.

1. La sociedad de responsabilidad limitada no podrá aceptar en prenda o en otra forma de garantía sus propias participaciones ni las participaciones creadas ni las acciones emitidas por sociedad del grupo a que pertenezca. 2. La sociedad de responsabilidad limitada no podrá anticipar fondos, conceder créditos o préstamos, prestar garantía, ni facilitar asistencia financiera para la adquisición de sus propias participaciones o de las participaciones creadas o las acciones emitidas por sociedad del grupo a que la sociedad pertenezca.



Hasta ahora, la junta tenía siempre la potestad de decidir sobre el reparto de dividendos, tal como establece el art 160.1 de la LSC., sin embargo, eso ha cambiado.

En el art 204 la LSC ya da el segundo aviso a los socios mayotritarios:

Artículo 204. Acuerdos impugnables.

  1. Son impugnables los acuerdos sociales que sean contrarios a la Ley, se opongan a los estatutos o al reglamento de la junta de la sociedad o lesionen el interés social en beneficio de uno o varios socios o de terceros. En el art 204.2 es más incisiva.


Siempre en el plazo de un año, el socio minoritario podrá impugnar esos acuerdos lesivos para sus intereses, pero teniendo en cuenta algunas formalidades previas a la junta y con documentos escritos bien organizados basados en los resultados y necesidades financieras de la empresa. Para la impugnación de los acuerdos sociales, se seguirán los trámites del juicio ordinario y las disposiciones contenidas en la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En caso de que un accionista indique a la junta que se están lesionando sus derechos como accionista, los administradores deberán tomar buena nota y actuar con cautela ya que podrían tomar decisiones inadecuadas en lo referente al destino de los resultados de la empresa al no repartir nada de dividendos, ya que estarían perjudicando a los minoritarios. Ver art 225 LSC y siguientes, especialmente el 229, que tratan los deberes de diligencia y deber de lealtad entre otras obligaciones de los administradores.



El socio B, en caso de que además de socio mayoritario fuese administrador podría incurrir en ciertas responsabilidades por tomar decisiones en beneficio personal.

En el art 273 de la LSC se indican las limitaciones al reparto de dividendos. Sin embargo, en una empresa con beneficios recurrentes donde ya se ha cubierto la reserva legal y se pueden atender las necesidades de liquidez no habría impedimentos legales para repartir dividendos.

El socio en caso de que no se repartan dividendos podrá ejercer su legítimo derecho de separación según el art 348 bis de la LSC.


Requisitos.-

  • Que hayan transcurrido 5 años sin dividendos desde la inscripción de la sociedad en el R.Mercantil.

  • Que los estatutos no impidan ejercer ese derecho, con lo que el socio podría impugnarlos.

  • Que lo advierta previamente a la junta y sobre todo que lo haga constar en acta el día de la junta, la insuficiencia de dividendos.

  • Que la sociedad haya cubierto las necesidades legales de reservas y cobertura de resultados negativos, o gastos de I+D

  • Al menos, el veinticinco por ciento de los beneficios obtenidos durante el ejercicio anterior que sean legalmente distribuibles siempre que se hayan obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores. Sin embargo, aun cuando se produzca la anterior circunstancia, el derecho de separación no surgirá si el total de los dividendos distribuidos durante los últimos cinco años equivale, por lo menos, al veinticinco por ciento de los beneficios legalmente distribuibles registrados en dicho periodo. Lo dispuesto en el párrafo anterior se entenderá sin perjuicio del ejercicio de las acciones de impugnación de acuerdos sociales y de responsabilidad que pudieran corresponder


  • El plazo para el ejercicio del derecho de separación será de un mes a contar desde la fecha en que se hubiera celebrado la junta general ordinaria de socios


A partir del ejercicio de su acción el socio podrá ofrecer sus participaciones al resto de socios al valor razonable de estas, y si ninguno de ellos le ofrece su valor razonable, podrá venderlas a un tercero. Esto provoca varias situaciones:


Si se empiezan a repartir dividendos

Que la empresa empiece a distribuir al menos el 25% del resultado en dividendos a partir de ese momento.

Que el socio minoritario, en caso de no vender obtenga ya remuneración por sus participaciones.

Si no se reparten.-

Podrá exigir responsabilidades civiles y/o penales a los administradores y declarar nulos los acuerdos de distribución del resultado a partir de ese momento.

Podrá ejercer su derecho se salida

El socio tendría la posibilidad de obtener de la sociedad vía reducción de capital o vía compraventa, el importe del valor razonable de sus participaciones. Si la sociedad limitada adquiere esas participaciones y no las quiere ningún socio, tendrá que reducir capital.


Esto provoca en la sociedad un impacto financiero importante, ya que el socio puede reclamar el pago del valor razonable de sus participaciones y que la sociedad tenga que atender esa petición.


Para la determinación del valor razonable, deberá mediar el informe de un auditor en ese proceso de valoración, que podrá designar la sociedad o cada una de las partes, o bien el propio registro Mercantil, si no hay acuerdo.

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Autor

Juan Franco
Socio de DBF Audifor
Miembro del Registro de Economistas auditores REA
Inscrito en el R.O.A.C. como ejerciente.